No todas las voces funcionan para todos los mensajes. Una voz enérgica y rápida puede ser perfecta para un anuncio de rebajas, pero resultaría extraña en un mensaje institucional sobre una fundación social. Elegir bien la voz de un anuncio es tan importante como elegir bien las palabras del guion.
Algunas preguntas que ayudan a decidir: ¿mi público es joven o más adulto? ¿quiero transmitir urgencia o calma? ¿mi marca es divertida y desenfadada, o seria y confiable? Las respuestas marcan el tono, el ritmo y hasta el género de la voz que mejor va a funcionar.
También influye dónde se va a escuchar el anuncio: una cuña de radio necesita mucha más energía en los primeros segundos que un vídeo institucional para una web corporativa, donde el oyente ya está predispuesto a escuchar con calma.
Un locutor con experiencia no solo lee el guion: ayuda a definir qué tono va a conectar mejor con quien lo escuche. Si tienes un proyecto en mente y no sabes qué estilo de voz encaja mejor, puedo ayudarte a decidirlo.
