Doble salto mortal con tirabuzón y otras técnicas de contorsionísmo

Susana era una auténtica fan del Cirque du Soleil.

Le encantaba, bueno y le sigue encantando aunque ya no sé nada de ella.

Alucinaba como podían tener tanta elasticidad en sus cuerpos y como no tenían miedo.

Aunque eso del miedo nunca lo sabremos a no ser que les preguntemos algún dia.

Una vez, fui con ella a un espectáculo y me emocioné.

Me emocioné por el ESPECTÁCULO de luces, sonido, ambientación y, por supuesto, por las actuaciones.

En un momento en que el espectáculo estaba en su estado mas tranquilo de la actuación y Susana seguía embobada con las mallas de los trapecistas, me puse a pensar.

Pienso mucho, me gusta.

Me imaginé haciendo esas piruetas, saltos mortales, tirabuzones…

Del contorsionismo…, no tuve narices a imaginármelo.

Con solo pensarlo casi me quedo clavado en la silla.

¿Qué harían esos profesionales para imaginarse en el escenario, haciendo lo que hacían y no tener miedo?

¿Se visualizaban antes de hacerlo?

Cada persona tiene una característica diferente. Una actitud ante la vida.

Esa característica viene dada por la vida, lo que llamaríamos ser uno de los 9 Eneatipos del Eneagrama y el afrontar esa vida.

El como afrontar el momento vendría por saber las técnicas de la Programación Neurolingüística que no es más (bueno, es ¡MUCHO MÁS!) que reprogramar el cerebro.

A ver, que me he ido con la parte técnica.

A lo que iba.

Me quedé embobabo en mis pensamientos hasta que oí un OOOOOOOH de la gente y a Susana y a todo el público aplaudir como locos.

En definitiva, por mi pájara de pensamiento, me perdí lo mejor del espectáculo.

Moraleja: si vas a ver un día el Cirque du Soleil, por favor, no le quites ojo de encima. 

¡Te encantará!

Javier Savas